El presidente del Consejo Social analiza los avances conseguidos al frente del órgano que hace de puente entre la Universidad de Extremadura y la sociedad
Antonio Huertas preside desde el 16 de abril de 2021 el Consejo Social de la Universidad de Extremadura, el órgano de participación de la sociedad en la Universidad, siendo entonces Antonio Hidalgo rector y Guillermo Fernández Vara presidente de la Junta de Extremadura. Ya en su toma de posesión, apostó por mejorar la empleabilidad de los jóvenes que cursan sus estudios en la universidad extremeña.

Toma de posesión de Antonio Huertas como presidente del Consejo Social de la UEx
Lo dijo y lo hizo. En octubre de 2021, solo unos meses después de ser presidente del Consejo Social de la UEx, creó la Alianza Extremadura es Futuro, una ambiciosa apuesta de colaboración público-privada nacida para aumentar las oportunidades de desarrollo profesional de los estudiantes y fomentar el emprendimiento en la región.
Antonio Huertas es natural de Villanueva de la Serena (Badajoz, 1964) y licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca. Desde el año 2012 preside MAPFRE y desde 2014 también es presidente de la Fundación MAPFRE. Es miembro de los órganos de gobierno de las principales asociaciones y laboratorios de ideas de la industria aseguradora como el PEIF (Pan European Insurance Forum), el EFR (European Financial Services Round Table) y la Geneva Association y del UNEP FI Leadership Council, órgano de la Iniciativa Financiera del Programa Medioambiental de Naciones Unidas.
También es patrono de importantes fundaciones y organizaciones del tercer sector, como la Fundación Princesa de Asturias, la Fundación COTEC para la Innovación o la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), entre otras. Es, además, miembro del Consejo Directivo de Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI).
Mantiene un fuerte compromiso con la defensa del papel de la empresa como motor de desarrollo social y económico en las comunidades. Ha coescrito, junto a Iñaki Ortega, el libro “La Revolución de las Canas”, donde se analizan las oportunidades asociadas a la tendencia de mayor longevidad en la población. En los últimos años, ha sido reconocido como uno de líderes empresariales españoles más activos e influyentes en redes sociales.
La Universidad de Salamanca distinguió el pasado mes de mayo a Antonio Huertas como “doctor Honoris Causa”, en reconocimiento a “la excelencia de su trayectoria profesional, a su compromiso social sostenido y a la plena coherencia de su labor con los valores históricos y actuales de la institución”.
Acaba de ser investido como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca. ¿Qué significado tiene para usted esta distinción?
Como dije durante la ceremonia, para mí es una de esas emociones que cuesta mucho convertir en palabras. La Universidad de Salamanca no es solo la universidad en la que me formé, junto a la de Extremadura: es el lugar que cambió el rumbo de mi vida. Allí aprendí Derecho, pero sobre todo aprendí a pensar, a debatir y a hacerme preguntas. Recibir este Doctorado Honoris Causa es volver a una casa que nunca he dejado del todo. A lo largo de mi vida he tenido momentos muy especiales. Sin duda, ese día queda en mi memoria como un día absolutamente especial, memorable, para mí, mi familia, amigos y en general para toda la familia Mapfre.

Huertas recibe el Doctorado Honoris Causa por la Universidad De Salamanca. Foto: USAL
Además de su relación con la Universidad de Salamanca, mantiene una intensa vinculación con la Universidad de Extremadura. ¿Qué le motivó a asumir la presidencia del Consejo Social de la UEx?
Soy extremeño y cuando tu tierra te pide dar un paso adelante, sientes que debes hacerlo. Mi objetivo ha sido siempre acercar la universidad a la sociedad, a las empresas y, sobre todo, a los jóvenes que necesitan oportunidades reales para desarrollarse, y en ese campo, las empresas tenemos mucho que aportar. Se juntaron tres cosas importantes para mí: la oportunidad de contribuir al desarrollo de mi tierra, mi preocupación constante por que los jóvenes encuentren cauces para seguir avanzando, y mi certeza de que las empresas queremos y podemos ser más protagonistas en la formación para la mejor empleabilidad del talento que luego vamos a necesitar. El Consejo Social de la UEx, por la vertebración que aporta la heterogeneidad de sus miembros, es una excelente plataforma para conectar la universidad con la sociedad extremeña, que ese uno de los objetivos principales de los consejos sociales.
¿Qué balance hace de la Alianza Extremadura es Futuro?
El balance es muy positivo. La Alianza ha demostrado que cuando universidad, empresa y sociedad trabajan juntas, se generan oportunidades reales. Durante los tres primeros años hemos movilizado en una fórmula de colaboración privada-pública más de siete millones de euros para abrir oportunidades a los jóvenes de la región y hacer posible que los universitarios que lo deseen se puedan quedar desarrollando tu profesión en Extremadura. La Alianza funciona y aporta valor a la sociedad extremeña. Son más de 700 entidades, empresas, instituciones y organizaciones, las que están respaldando las actividades y hacen posible haber creado oportunidades reales de empleo y capacitación para más de 3.500 universitarios de la UEx. Desde el Consejo, estamos enormemente agradecidos a la generosidad y compromiso con el que la sociedad extremeña ha acogido esta iniciativa.
¿Cuáles son las fortalezas de la Universidad de Extremadura?
Antonio Huertas, Pedro Fernández Salguero, rector de la UEx y Adolfo Díaz Ambrona, secretario General de la Cámara de Comercio de España en la firma de un convenio en el marco de la Alianza Extremadura es futuro
Destacaría su compromiso con el territorio, su vocación de servicio y la calidad humana de su comunidad. Es una universidad conectada con la realidad y muy consciente de su papel en el desarrollo regional y que está entendiendo muy bien la evolución que está teniendo la sociedad en relación con el ámbito profesional. Las titulaciones más tradicionales tienen que ir evolucionando a nuevos conocimientos más transversales, y la UEx está situándose en ese camino que, además, requiere cada vez más exigencia porque las transformaciones económicas y sociales son cada vez más rápidas y profundas. En cualquier caso, es el gran instrumento que tiene Extremadura para desarrollar su talento joven, y no tan joven, porque también la Universidad de Mayores es una de las más consolidadas de España.

¿Qué valoran las empresas de los universitarios?
Además de la formación técnica, valoran la actitud, la capacidad de aprender, la flexibilidad y los valores. El éxito se produce cuando hay un buen encaje entre la persona y la empresa. Gran parte de la sociedad ve desesperanza y mayores dificultades para los jóvenes de estos tiempos. Es cierto que el entorno ha cambiado, y las empresas somos también muy diferentes. Por eso nuestros universitarios tienen que cambiar también, ver de otra manera su futuro y apostar por potenciar sus capacidades, asumiendo además que la formación ya no se limita a los años que pasas en la Universidad, sino que estamos en permanente período de adaptación y reciclaje. Y tienen que estar abiertos a las oportunidades, arriesgar y ofrecer, antes que exigir. Pero también como decía, la educación en valores, la visión humanística y el considerar a la empresa como un ente conformado por la suma de talentos y capacidades de todos, con una fuerte vocación social y de compromiso con todos sus grupos de interés.
¿Por qué ha elegido Cáceres como sede de la Red Ibérica? El proyecto de la Fundación Mapfre que ha nacido para impulsar y fortalecer el tejido fundacional de España y Portugal.
El territorio natural de la Red Ibérica de Fundación Mapfre es la Ruta de la Plata, ayudando a otras fundaciones a ambos lados de la raya. Miramos varias localizaciones y encontramos en Cáceres la oportunidad de hacer de esa ciudad la capital de la Red, no solo por geografía, sino también por el acogimiento natural de sus gentes y el buen entendimiento que hemos encontrado en las instituciones. Queríamos también que su sede estuviera ubicada en un edificio singular, histórico, que sirviera de faro para todos los proyectos que vamos a lanzar. Y es en Cáceres donde se dieron todas estas condiciones.
Ésta se convierte en la tercera sede de Fundación Mapfre en España tras las de Madrid y Barcelona. Vamos a impulsar proyectos sociales y culturales para Extremadura, y para el resto de los territorios de la Red, demostrando que desde aquí también se pueden liderar iniciativas con proyección internacional. Hemos lanzado la primera convocatoria, todavía se están analizando las candidaturas recibidas, pero ya puedo decir con una enorme satisfacción que han superado las previsiones iniciales que nos habíamos marcado para este primer año de la Red.
¿Qué legado le gustaría dejar en Extremadura?
Me gustaría dejar muchas cosas, me siento muy agradecido y conectado a mi tierra, porque mucho de lo que yo soy viene de ahí. Por citar algún legado, me gustaría ayudar a elevar nuestra ambición como extremeños, a pensar que nuestro destino no está escrito y que muchas de las condiciones que criticamos también son consecuencia de nuestras propias limitaciones. Y todo eso puede cambiar a mejor. Si nos lo proponemos, los extremeños podemos ser mucho más, tenemos el mismo talento y mejores condiciones que otras regiones de nuestro país. Me gustaría que dejemos atrás de una vez nuestros históricos complejos y despegar como sociedad y como territorio. Si nos lo proponemos, Extremadura no tiene techo. En relación con los jóvenes, además de seguir tendiendo puentes de oportunidades, me gustaría y que se acabe el dilema entre quedarse en la tierra o tener un futuro mejor, lejos de ella. Podemos fortalecer mucho nuestra región con nuestros jóvenes y convertirnos también en tierra atractiva para que vengan muchos más de otras regiones o países. Y la Alianza Extremadura es Futuro ha demostrado que la colaboración privada-pública es un buen camino.

